miércoles, 11 de enero de 2012

Lectoescritura ficción

¿Sabéis ese problema que plantea el almacenamiento de archivos y documentos gráficos, mirando al futuro, que dice que la dificultad no estará en el almacenamiento de los documentos sino en su recuperación?

Cualquier documento guardado hace 20 años en WordPerfect, hoy no sería muy fácil de recuperar. ¿Alguien sabe si las partidas guardadas en cinta de casete, del Amstrad, en 1985, se  podrían recuperar hoy?

Pues el otro día, veíamos un documental sobre los aciertos y errores de la ciencia ficción del siglo pasado. Proponían que se habían hecho muchas conjeturas sobre medios de transporte, energía… y que no habían acertado mucho, al menos con los plazos (los coches aún no vuelan); y exponían que la ciencia ficción se había dedicado poco a prever el futuro de la tecnología de la comunicación (ésta, casi se limitaba a los "comunicadores" de Star Trek). La ciencia ficción del s.XX no fue capaz de prever la evolución de los ordenadores, la utilización cotidiana de los mismos –incluso por niños- ni la capacidad de tablets o teléfonos móviles (con muchas más utilidades que el “comunicador”).

Esto, junto con (ATENCIÓN) un grupo de alumnos pequeños con aversión al teclado (quieren ratón -más inmediato y que requiere menos esfuerzo-) nos llevó a plantearnos la educación del futuro, los saberes que albergará la escuela o la educación-ficción.

Primero cayó la escritura: en un futuro, no muy lejano, ya nadie escribirá a mano, y las escuelas sólo enseñarán mediante teclado. O directamente hablándole a la máquina (sea robot o tablet), ésta traduciría a código escrito. Aceptable. Dentro de lo posible.

Un paso más allá, se planteaba el que no hubiera que dictar oralmente: el simple pensamiento crearía el texto (ya se están dando los primeros pasos).

Entonces alguien comentó que la lectura siempre sería necesaria. Pero… oh! También cayó! Los dispositivos nos “leerán” los contenidos. Sólo habrá que escuchar.

Y solo habrá que asegurar la futura recuperación de los documentos, claro.

Bueno. Es lectoescritura-ficción o escuela-ficción. Si me apuras, curriculum-ficción. Pero entra dentro de lo posible. Aunque aún no podamos anticipar cuándo.

Y cuando pase, seguro que alguno creerá que es el fin de los tiempos… Aunque el maestro tendrá la opción de enseñar una organización del pensamiento que permita a sus alumnos la comunicación. ¿No? Habrá que estar preparados.

sábado, 7 de enero de 2012

No expliques por qué no se puede hacer… (2º estado del espíritu kaizen)

…Piensa en como hacerlo.

Tal vez éste sea el estado del espíritu Kaizen que más me gusta.

¿Por qué es un estado del espíritu kaizen? Pues porque el explicar porqué algo no se puede hacer consume recursos (tiempo) y energia (propia y de los otros) por no hablar de que paraliza cualquier acción. Es mejor dedicar ese tiempo y la capacidad en buscar una forma en la que sí se podría hacer.

Muchas veces una idea no puede llevarse ahora mismo a la práctica tal cual está concebida. Pero con unos minutos de dedicación podemos encontrar la forma de empezar a aplicarla, de sentar unas bases que permitan, más tarde, poner en marcha la idea tal y como fue concebida originalmente. Empezar, continuar, avanzar. Mejora continua.

Todos conocemos esas personas aterrorizadas ante el cambio, ante cualquier novedad, que son capaces de encontrar los mil y un argumentos para no lanzarse a probar una nueva actividad (o un nuevo método, o un nuevo aparato, o una forma diferente de hacer...)

Empezar con una programación por competencias básicas -por ejemplo- es algo que a muchos les está costando. Nosotros lo solventamos empezando. Hemos hecho, hemos evaluado, hemos pensado, hemos modificado y, poco a poco, hemos ido favoreciendo una dinámica (que aún es muy mejorable).

Me viene a la cabeza un post del blog “Instantànies”, que os dejo aquí para intentar ilustrar el desgaste que representa “explicar porqué no se puede hacer”

Desventures TIC: relat d’un cas real en www.martincabeza.eu

No hace falta que actúen así muchas personas de un colectivo. Este es un ejemplo de que con una sola persona que se niegue, argumente o grite en contra, se consigue paralizar la acción (y sin acción no hay mejora).

En cualquier caso, quien más quien menos, alguna vez se ha situado en esta posición. Solo tenemos que darnos cuenta de que nos está pasando y corregir. Y empezar a pensar en como hacer.

Empieza (aunque sea mal). Tiempo habrá para corregir (y mejorar).

jueves, 5 de enero de 2012

Aflojando un poco: competencia de interacción con el mundo físico

Os ofrezco una historia. Solo por “desengrasar”, o como ejemplo de las implicaciones prácticas de la física elemental, o de falta de competencia de interacción con el mundo físico…

Cuenta la leyenda que un albañil gallego se accidentó y que la aseguradora no entendía, debido a la naturaleza de las lesiones, como podía haber ocurrido el accidente. El albañil les hizo llegar una carta, con sus explicaciones, cuya transcripción yo os transmito ahora.

“Excelentísimos señores:

En respuesta a su pedido de informaciones adicionales declaro: en el ítem nº1 sobre mi participación en los acontecimientos mencioné “tratando de ejecutar la tarea y sin ayuda” como la causa del accidente. Me piden en su carta que dé una declaración más detallada, por lo que espero que lo que sigue aclare de una vez por todas sus dudas.

Soy albañil desde hace 10 años. El día del accidente estaba trabajando sin ayuda, colocando los ladrillos en una pared del sexto piso del edificio en construcción en esta ciudad. Finalizadas mis tareas, verifiqué que habían sobrado aproximadamente 250 kg de ladrillo.  En vez de cargarlos hasta la planta baja a mano, decidí colocarlos en un barril, y bajarlos con ayuda de una roldana que felizmente se hallaba fijada en una viga en el techo del sexto piso.

Bajé hasta la planta baja, até el barril con una soga y, con la ayuda de la roldana, lo levanté hasta el sexto piso, atando el extremo de la soga en una columna de la planta baja. Luego, subí y cargué los ladrillos en el barril. Volví a la planta baja, desaté la soga, y la agarré con fuerza de modo que los 250 kg de ladrillos bajasen suavemente (debo indicar que el ítem 1 de mi declaración a la policía he indicado que mi peso corporal es de 80 kg).  Sorpresivamente, mis pies se separaron del suelo y comencé a ascender rápidamente, arrastrado por la soga. Debido al susto, perdí mi presencia de espíritu e irreflexivamente me aferré más aún a la soga, mientras ascendía a gran velocidad.

En las proximidades del tercer piso me encontré con el barril que bajaba a una velocidad aproximadamente similar a la de mi subida, y me fue imposible evitar el choque. Creo que allí se produjo la fractura de cráneo.

Continué subiendo hasta que mis dedos se engancharon dentro de la roldana, lo que provocó la detención de mi subida y también las quebraduras múltiples de los dedos y de la muñeca. A esta altura (de los acontecimientos), ya había recuperado mi presencia de espíritu, y pese a los dolores continué aferrado a la cuerda.  Fue en ese instante que el barril chocó contra el suelo, su fondo se partió, y todos los ladrillos se desparramaron.

Sin ladrillos, el barril pesaba aproximadamente 25 kg. Debido a un principio simplísimo comencé a descender rápidamente hacia la planta baja. Aproximadamente, al pasar por el tercer piso me encontré con el barril vacío que subía.  En el choque que sobrevino estoy casi seguro se produjeron las fracturas de tobillos y nariz. Este choque felizmente disminuyó la velocidad de mi caída, de manera que cuando aterricé sobre la montaña de ladrillos solo me quebré tres vértebras.

Lamento sin embargo informar que, cuando me encontraba caído encima de los ladrillos, con dolores insoportables, sin poder moverme y viendo encima de mí el barril, perdí nuevamente mi presencia de espíritu y solté la soga.  Debido a que el barril pesaba más que la cuerda, descendió rápidamente y cayó sobre mis piernas, quebrándoseme las dos tibias.
Esperando haber aclarado definitivamente las causas y desarrollo de los acontecimientos, me despido atentamente.”

lunes, 2 de enero de 2012

Abandona las ideas fijas (1r estado del espíritu kaizen)

Propósitos de año nuevo. Os parecerá mentira pero pocas cosas hay más ligadas al kaizen: buscamos ser mejores y nos proponemos nuevas metas, las definimos lo mejor que podemos, a veces -incluso- marcando un plazo para su cumplimiento; también intentamos que sean realistas (aunque, a veces, nuestro voluntarismo nos juega malas pasadas…).

Es igual. Los propósitos de año nuevo son kaizen. Y parten de su primer principio: “abandona las ideas fijas”.

Todo es revisable. Todo es susceptible de mejora. Las ideas fijas nos atan y no nos dejan avanzar, como un ancla. En lo personal y en lo profesional.

Este principio ataca aquellos otros del “siempre se ha hecho así”, “yo soy así”. ¿Os reconocéis? ¿Reconocéis a alguien? ¿En vuestro colegio/instituto hay alguien así? Es lo que yo llamo “persona palo en la rueda”. Tú tienes la voluntad de avanzar, pero el esfuerzo será sobrehumano si llevas ese ancla de ideas fijas atado a tu tobillo...

Competencias básicas... "uf! otra moda más"
TIC... "uf! jueguecitos en clase..."
Redes Sociales... "uf! ya se distraen solos..."

Los "anclas" de nuestros entornos se agarran a cualquier cosa. Podemos desengancharlos del suelo (o de nuestro tobillo) introduciendo las novedades muy poco a poco, no hay prisa.  Podemos hacerlo empezando por nosotros y por los que no son anclas, esperando que cunda el ejemplo (aunque a veces no es posible...).

Si nos convencemos de que todo es revisable, de que no hay nada inamovible, ya estamos en el camino de la mejora continua.

Feliz 2012 hacia adelante!